Comidas Anticrisis

0
178

El entorno económico negativo en el que nos encontramos puede mejorar la dieta, ya que nos puede hacer retomar hábitos alimenticios que se habían abandonado. Así lo expone la AESAN, Agencia Española de Seguridad Alimentaria.

La situación económica ha obligado a retomar alimentos que se habían desechado de la dieta y que resultan más económicos y, en muchos casos más saludables que otras formas de alimentación que habían ido cobrado mayor protagonismo en los últimos tiempos.

Se trata de un momento que puede ser aprovechado como una oportunidad para mejorar la dieta y adquirir unos hábitos alimenticios más saludables, tanto en lo referente a la cantidad como a los tipos de alimentos que comemos, y puede resultar ser un situación eficaz para luchar contra problemas como el sobrepeso y la obesidad.

Los expertos en nutrición hacen responsable a la crisis económica de la recuperación de platos típicamente mediterráneos que se habían abandonado, como los “platos de cuchara”. Las legumbres y el pan, alimentos baratos y nutritivos, vuelven a ser más frecuentes en la dieta que en momentos de mayor poder adquisitivo.

A pesar de la crisis económica los consumidores, que buscan alternativas encaminadas al ahorro en sus compras, no quieren sacrificar una alimentación buena y saludable. En este sentido, se tienen muchas opciones para comer sano y rico, y puede ser tan simple como recurrir a las recetas tradicionales de la cocina mediterranea y, en algunos casos, adaptarlas a las necesidades nutricionales actuales, con menos necesidades de energía y más de nutrientes como los ácidos grasos esenciales, las vitaminas y los antioxidantes.

Para comer sano y económico es importante la planificación de los menús y el tiempo que se dedica a elaborar la comida. Tener que recurrir a comidas preparadas siempre es más caro que la cocinada en casa. Si falta el tiempo, buenas alternativas son dejar varios platos precocinados utilizando productos naturales o cocinar mucho durante el fin de semana y congelar.

Algunos alimentos nutritivos y baratos a los que se debe recurrir con más frecuencia son la pasta, el arroz, los cereales, las legumbres, los huevos y la leche. Las frutas y verduras tienen en muchas ocasiones precios elevados, pero si son “de temporada” normalmente son más económicas, porque hay más disponibilidad, y pueden tener ofertas de cantidad y precio interesantes.

Otra comida sana y económica son las sopas y cremas de verduras y hortalizas, con un gran aporte vitamínico y refrescantes en verano en sus versiones frías (gazpacho, salmorejo, vichyssoise…) o reconfortantes en invierno calientes (sopa minestrone, crema de calabaza, puré de verduras variadas…).

No solo la carne y el pescado son fuente de proteínas. Alimentos vegetales más económicos también tienen una buena cantidad y calidad de estos nutrientes, como las legumbres combinadas con cereales o la soja y sus derivados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *