La Dieta Macrobiótica

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La dieta macrobiótica no es solo una pauta de alimentación, sino que también implica un estilo de vida, que ha encontrado gran aceptación entre los defensores de la alimentación natural y los alimentos “biológicos”, así como entre muchos consumidores descontentos con la actual industria alimentaria y el orden social establecido, que impulsa al consumismo y a malos hábitos y condicionamientos alimentarios.

De acuerdo con los fundamentos de este régimen, que incorpora ideas de la filosofía Zen budista, es necesario estar en armonía con la naturaleza, por lo que la elección de los alimentos debe realizarse en función de cada estación del año, clima y estado de salud. Considera que el principal factor para prevenir o combatir las enfermedades es la alimentación, que es la que nutre al cuerpo y la mente.

La dieta macrobiótica clasifica a los alimentos en dos categorías:

· Alimentos Yin: son alimentos pasivos, con una energía fría, dispersante y debilitante. Alimentos con predominio de yin son las frutas, verduras de hoja, semillas, tofu y tempe, zumos de frutas y verduras, mermelada sin azúcar y malta. Alimentos con exceso de yin son el azúcar, miel, dulces, pasteles, especias, alcohol, té y café.

· Alimentos Yang: son alimentos activos, con una energía caliente, tonificante y contractiva. Alimentos con predominio de yang son los
 cereales integrales, harinas, pastas, panes integrales, verduras de raíz, pescados, mariscos, queso fresco, legumbres, sal, miso y el shoyu. Alimentos con exceso de yang son la carne, aves, quesos duros y salados y los huevos.

Debe existir un equilibrio entre alimentos yin y yang para lograr la salud y el bienestar físico y mental. Una dieta equilibrada consistiría en un 50 % de cereales, un 25 % de vegetales, un 10 % de legumbres y un 5 % respectivamente de frutas, sopas y mariscos.

Durante el seguimiento de la dieta macrobiótica se atraviesan diez niveles de restricción dietética, que se numeran de -3 a +7, hasta que finalmente la alimentación consiste únicamente en cereales. También está limitada el agua de bebida, lo que podría llevar a problemas de deshidratación. Las cinco primeras etapas (-3 a +2), aunque incluyen alimentos de origen animal, son prácticamente dietas vegetarianas. Las restantes etapas son exclusivamente vegetarianas y contienen cantidades crecientes de granos de trigo hasta llegar a la dieta 7 que se compone exclusivamente de granos de cereales triturados.

La base de la dieta macrobiótica son los cereales integrales, como arroz, cebada, maíz y trigo, que se pueden preparar hervidos, guisados, en sopas, panes, pastas, etc. También incluye frutas y verduras, promueve el consumo diario de algas marinas, y en las fases menos restrictivas permite el consumo de proteínas de origen animal, como carnes sin grasa y pescado sin piel. Recomienda disminuir la ingesta de productos lácteos, que podían sustituirse por vegetales de hoja verde como fuente de calcio, hierro, potasio, ácido fólico y vitaminas A y C.

Si, como ocurre en etapas avanzadas de la dieta macrobiótica, se evitan todo tipo de carnes, leche o productos lácteos, y no se complementan bien los alimentos, pueden aparecer carencias nutricionales, principalmente de proteínas, tanto en cantidad como en calidad, de las vitaminas B12, C, A y D y de calcio y hierro.

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