Inicio Dieta equilibrada Mantener el Tipo el Fin de Semana

Mantener el Tipo el Fin de Semana

0
55

Los dos días del fin de semana son un periodo de reposo, físico y/o mental, que frecuentemente va también acompañado de excesos en la alimentación. Tanto si se come en casa, como si se hace en reunión con amigos o con la familia, la norma básica es comer de todo, pero en cantidades moderadas. De esta forma se disfrutará del momento, porque no hay una “prohibición” sobre los alimentos, pero sin cometer grandes excesos en un tipo determinado de nutriente, lo cual conlleva a desequilibrios en la dieta y en nuestra salud, ni de calorías, porque normalmente a mayor variedad de alimentos ingeridos, más satisfactoria es la sensación de saciedad.

Además de esta actitud, que debería acompañarnos en nuestra alimentación del día a día, otras pequeñas acciones pueden ser una gran ayuda para hacer más saludable nuestro descanso semanal:

· Mejor reunirse para la comida del medio día que para cenar. Así nuestro organismo tiene toda la tarde para asimilar los nutrientes y utilizar las calorías de los alimentos.

· Merendar antes de salir de cena. Una pequeña merienda, como una fruta o un yogur desnatado hará que no se llegue hambriento a la cena e, inevitablemente, se cometan excesos.

· Si se bebe alcohol, es preferible el vino, sobre todo el tinto, que es fuente de antioxidantes, a los destilados, que solo aportan calorías vacías, sin ningún valor nutricional.

· Las carnes blancas, sin piel, y el pescado cocinados al horno o a la parrilla, contienen menos grasas que las carnes rojas. Aún dentro de estas últimas, siempre hay piezas más limpias de grasa que pueden formar parte de nuestro menú en cantidad moderada.

· Acompañar el plato principal con guarniciones de verdura o ensaladas favorecerá que nos sintamos llenos antes y no se coma en exceso.

· Preferir los zumos naturales o simplemente agua en vez de bebidas con gas y azucaradas.

· La patatas son un aperitivo y guarnición muy habituales. Mejor asadas o cocidas que fritas.

· Las salsas y condimentos introducen calorías en el plato, a veces muchas más de lo que se piensa. Se ha de valorar si realmente son necesarias y cual es la cantidad con la que se consigue el sabor deseado, y no excederla.

· Un poco de ejercicio físico siempre ayuda a mantener un peso saludable y favorece la digestión. Si no se es aficionado al deporte, al menos un paseo de 30 a 60 minutos a ritmo ligero ayudará a que nuestro organismo recupere el tono saludable.

· Y si es inevitable cometer excesos, el semi-ayuno “depurativo” puede ser una buena opción para poner de nuevo a punto nuestro organismo y orientarnos de nuevo hacia la variedad y equilibrio en la dieta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *